Foto: Keith Allison

Esta noche los Dallas Mavericks se juegan una de las más importantes paradas de su historia. Los campeones del Oeste están 1-2 en la serie final frente a Miami Heat y deben ganar para estirar la serie.

Los liderados por Dirk Nowitzki habían robado el segundo juego en Miami pero no pudieron confirmar en casa.

El problema es que el crack alemán parece muy sólo. El pasado domingo anotó los últimos 10 puntos de su equipo, pero eso no alcanzó.

Por el otro lado, la figura es Dwayne Wade. El escolta ha ganado en protagonismo superando a un Lebron James que en los últimos dos juegos se ha dedicado a colaborar pero no ha sido determinante.

El emparejamiento de Kidd con Wade no parece darle frutos a Dallas. Jason, en su penúltima temporada en la NBA, no tiene la velocidad de piernas necesaria para plantársele en el uno contra uno en los momentos claves.

Será interesante ver como juega sus cartas Dallas hoy. Creo que Terry y Marion deben involucrase más en la ofensiva para evitar que Dallas se convierta en un equipo predecible, dependiente únicamente del talentoso alemán.

Prueba de ello, es lo que sucede en la vereda de enfrente, donde pese a ser Wade dependiente durante buena parte del juego, el triunfo se lo dio un elegante tiro de Chris Bosh.

En resumen, el de hoy es un partido visagra en la serie. ¿Podrá la experiencia de Dallas mantenerle con vida? Esa es una pregunta que en cuestión de horas tendrá respuesta.

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